El director de Medioambiente de la Municipalidad de Santo Tomé, Norberto Lavatiatta, aclaró a este medio que en estos días de calor, mucho viento norte y sobre todo por la sequía reinante, estos animales suelen aparecer en la zona más populosa de la ciudad. "Muchas veces se confunde que la inundación trae más ’bichos’, pero lo que en realidad pasa es que cuando sube el agua, la correntada los arrastra y saca de su lugar habitual, para depositarlos en otro; pero con la sequía se cambia toda la cadena natural, ya que sus presas (ratones y cuises, por nombrar algunas) se van moviendo a otras zonas para buscar alimentos, y detrás de ellos van las víboras", explicó el funcionario.