Un tesoro arquitectónico e histórico de la ciudad de Santa Fe atraviesa un delicado momento. El convento de Santo Domingo, declarado Monumento Histórico Nacional, no solo es una joya patrimonial de valor incalculable, sino también un lugar cargado de memoria, fe y cultura. Su deterioro progresivo despierta preocupación entre vecinos, historiadores y fieles que reclaman acciones urgentes para su preservación.



































