Con lo grueso de la cosecha maicera a salvo, los datos del 42º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, tomados del 2 al 16 de mayo de 2026, volvieron a mostrar comportamientos heterogéneos de la plaga en las distintas regiones, a la vez que empieza a percibirse el efecto modulador del cambio de temperaturas.



































