Pese a que continúan presentes los principales factores que impulsaban una suba de los precios internacionales de los granos (la escalada del conflicto en Medio Oriente, las dificultades logísticas en el Mar Negro, el deterioro de los cultivos en Estados Unidos, la ola de calor en Europa y las compras de China), el mercado internacional dio un giro durante la última semana.


































