La Argentina alcanzó en 2025 un récord histórico de exportaciones de carne bovina en términos de divisas, con ingresos por 3.700 millones de dólares, lo que representa un incremento del 22,3% respecto de 2024.
Impulsada por una fuerte demanda internacional y una marcada recuperación de los precios, la Argentina alcanzó en 2025 el mayor registro histórico de exportaciones de carne bovina en términos de valor. El sector cerró el año con ingresos por 3.700 millones de dólares y consolidó su presencia en los principales mercados del mundo.

La Argentina alcanzó en 2025 un récord histórico de exportaciones de carne bovina en términos de divisas, con ingresos por 3.700 millones de dólares, lo que representa un incremento del 22,3% respecto de 2024.
Así lo informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación, a partir de datos elaborados por la Dirección Nacional de Producción Ganadera sobre la base de estadísticas del SENASA, el INDEC y la Dirección de Control Comercial Agropecuario.
Este desempeño consolida a la carne bovina como uno de los principales complejos exportadores del país y ratifica el peso estratégico del sector ganadero en la generación de divisas.
El crecimiento de las exportaciones estuvo fuertemente traccionado por una sostenida demanda internacional, que llevó los precios de la carne argentina a niveles históricamente elevados.
Durante 2025, el precio promedio en dólares por tonelada equivalente res con hueso mostró una tendencia alcista, alcanzando en diciembre un incremento del 35,6% interanual, el mayor registro nominal del sector.
Este contexto favorable permitió compensar variaciones en los volúmenes y maximizar el ingreso de divisas, en un escenario global marcado por una oferta ajustada y una valorización de las proteínas de calidad.
En términos de cantidad, durante 2025 se exportaron 853.183 toneladas equivalentes res con hueso, lo que refleja un alto nivel de actividad industrial y logística a lo largo de toda la cadena cárnica.
El desempeño productivo estuvo acompañado por mejoras en la eficiencia, la sanidad y el cumplimiento de estándares internacionales, factores clave para sostener el crecimiento exportador.
Otro aspecto central del récord alcanzado fue la consolidación de los principales destinos internacionales de la carne argentina.
La Unión Europea, Estados Unidos, Israel y China se mantuvieron como mercados estratégicos, demandando distintos cortes y calidades, lo que permitió diversificar envíos y fortalecer el posicionamiento del producto argentino a nivel global.
De esta manera, el sector cárnico cerró 2025 con cifras históricas, reafirmando su rol como motor del desarrollo agroindustrial y proyectando un escenario de oportunidades para la ganadería nacional en los próximos años.




