El Mundial es largo y las posibilidades económicas para ellos (los dos trabajan) permiten suponer que aprovecharían la oportunidad de ir a ver a la selección. Pero como todos, el discurso se repite: “Está complicado por el valor de las entradas. Te da un poco de cosa cuando sube demasiado, no tiene sentido lo que cobran, es muy abrupto el aumento. Si juega el 3 de julio acá, en Miami, por 16avos, nos encantaría estar. Por el primer partido, el de Argelia en Kansas City, nos pedías 1.200 dólares más tasas, con lo cual se iba a 1.500. Y era el más barato. Y en cuanto al de 16avos, si Argentina sale primero, el valor que están pidiendo es el de 2.400 más impuestos, o sea unos 2.700 o 2.800 dólares… Es mucha plata para todos, incluso para los argentinos que están acá”, dice Andrea, a lo cual Nicolás agrega. “Eso puede ser el sueldo de todo un mes. Y después tenés que sumar que hay que pagar un alquiler y hay que comer”.