¿Cuántos cambios haría Falcioni?, ninguno o, a lo sumo, uno. ¿Cuántos cambios haría Munúa?, lo mismo, ninguno o a lo sumo uno. Quizás Munúa con mayor satisfacción en cuanto al rendimiento de su equipo porque no tuvo que cambiar esquema para mejorarlo, y la vez que quiso hacer algo distinto (ante Sarmiento de Junín), con la posición de algunos jugadores, no le salió bien y recogió el guante, volviendo a fojas cero. Falcioni, en cambio, no pudo escapar a la lógica tentación -que cualquiera la habrá tenido- de "tirar toda la carne al asador" y jugar con tres delanteros. Al tener en el equipo a jugadores como el Pulga Rodríguez, Farías, Wanchope Abila (todavía sin chances de ser titular en la Copa de la Liga, aunque sí por Copa Argentina) y Beltrán (de buen presente), es inevitable que haya querido aprovechar todo el potencial. Pero se dio cuenta de que eso desbalanceaba al equipo en algunos sectores de la cancha, máxime con un momento de algunos jugadores que no es el mejor o el que alguna vez pudieron demostrar, como está ocurriendo, por ejemplo, con Federico Lértora.