El viernes del Gran Premio de Gran Bretaña dejó dudas y preocupaciones para Franco Colapinto. Después de un entrenamiento libre en el que había encontrado mejores sensaciones al volante del Alpine, la clasificación Sprint mostró una realidad completamente distinta. La pérdida de adherencia en la parte trasera del auto condicionó cada intento y lo dejó sin posibilidades de avanzar.

































