Una situación ocurrida durante una competencia de Hyrox en Beijing abrió una fuerte polémica internacional y obligó a la organización a revisar sus reglas y protocolos sanitarios.
Joanna Wietrzyk ganó su categoría en Beijing pese a sufrir un problema intestinal durante la prueba. Hubo reclamos por riesgos sanitarios y Hyrox admitió fallas en la aplicación de sus protocolos.

Una situación ocurrida durante una competencia de Hyrox en Beijing abrió una fuerte polémica internacional y obligó a la organización a revisar sus reglas y protocolos sanitarios.
La protagonista fue la australiana Joanna Wietrzyk, campeona mundial de su categoría, quien sufrió una incontinencia intestinal antes de completar la mitad del recorrido, continuó compitiendo y terminó quedándose con el primer puesto.
Según testimonios de participantes, durante el recorrido quedaron afectados distintos sectores de la pista, máquinas y elementos que luego debían ser utilizados por otros competidores.
Las críticas crecieron porque el reglamento de Hyrox contempla sanciones por conductas como escupir en la pista o arrojar agua sobre determinadas superficies, lo que generó cuestionamientos sobre la falta de intervención ante una situación de posible riesgo sanitario.
También surgieron sospechas de un trato diferencial por tratarse de una deportista de élite patrocinada por Puma, firma que además mantiene un vínculo comercial con Hyrox. La organización no reconoció que esa circunstancia hubiera influido.
Tras la competencia, la australiana publicó en Instagram una fotografía desde una camilla acompañada por la frase “una victoria es una victoria”.
La publicación fue eliminada posteriormente, luego de recibir numerosos comentarios críticos por su decisión de continuar participando.
El episodio también generó una fuerte repercusión en redes sociales y medios de distintos países.
La organización difundió un comunicado en el que reconoció que lo ocurrido en Beijing expuso una “ambigüedad” en la aplicación de sus protocolos.
“A medida que nuestro deporte evoluciona, encontramos situaciones nuevas y cada vez más complejas que suponen un reto y en las que es necesaria mayor claridad”, señalaron desde Hyrox.
La entidad aseguró contar con protocolos médicos y de biocontaminación, aunque admitió que en este caso se desdibujaron los criterios entre competencias de élite y eventos de participación masiva.
Una participante aseguró que la limpieza no se realizó de manera inmediata y sostuvo que hubo competidores que se ensuciaron e incluso resbalaron durante el desarrollo de la prueba.
El caso provocó reclamos de participantes que cuestionaron las condiciones sanitarias y algunos solicitaron incluso la devolución del importe de la inscripción.
Hyrox también denunció que Wietrzyk recibió amenazas por internet después del episodio y anunció que investigará esos mensajes.
Hyrox es una competencia global de fitness bajo techo que combina ocho kilómetros de carrera con ocho estaciones de ejercicios funcionales y de fuerza.
El formato es estandarizado en todo el mundo: cada kilómetro de running se intercala con una estación de trabajo físico.
Entre las pruebas aparecen SkiErg, empuje y arrastre de trineo, burpee broad jumps, remo, farmer’s carry, sandbag lunges y wall balls.
La disciplina puede disputarse en categorías individuales, dobles o por relevos, con variantes Open y Pro según la carga de los ejercicios.
Una de sus principales características es que mantiene el mismo formato en todos los eventos, lo que permite comparar tiempos y establecer rankings internacionales.
Creada en Alemania en 2017, Hyrox se expandió rápidamente y actualmente organiza competencias en más de 20 países.




