El descenso olímpico de esquí alpino en Cortina d’Ampezzo quedó marcado por una escena de máxima tensión. A los pocos segundos de iniciada la prueba, Lindsey Vonn perdió el control en la travesía inicial, cortó demasiado la línea y salió despedida ladera abajo, ante la mirada atónita del público.


































