Cuatro paises que ya saben lo que es ser campeones del mundo. El último ganador de la Eurocopa (España). El último finalista (Inglaterra). El último campeón del mundo (Argentina). El último finalista (Francia). El último campeón de la Copa América (Argentina). Hacía mucho tiempo que los mundiales no ofrecían semejante menú de semifinales. No aparecieron las “sorpresas”, como por ejemplo lo fue Marruecos metiéndose en semifinales en Qatar o Croacia, siendo finalista y semifinalista en los últimos mundiales. Como dijo Scaloni en algún momento de este largo camino: “El Mundial está raro, hay resultados sorpresivos, pero al final siempre llegan más o menos los de siempre”. Y es así nomás. Se quedó prematuramente Alemania (triste puesto 18), volvió a decepcionar Brasil, no pudieron llegar más arriba Paises Bajos y Croacia. Están los que vienen jugando muy bien (Francia) o los resilientes (Argentina). Aunque con un dato que no debe pasar desapercibido: aún jugando como está jugando, Argentina hace goles. Y de a tres por partido. No es poco para alimentar esperanzas.



































