La fiebre por presenciar el último baile de Lionel Messi con la camiseta de la Selección Argentina desató un verdadero caos digital. Las localidades para el histórico cruce frente a Benín en Núñez volaron en menos de una hora, dejando a miles de fanáticos con las manos vacías y desatando un fuerte repudio en las redes sociales debido al colapso del sitio oficial de venta.




































