La actividad del sábado en el Gran Premio de Miami dejó mucha tela para cortar. Bajo un sol abrasador que elevó la temperatura de la pista hasta los 52°C, la jornada se dividió entre el dominio estratégico de McLaren en el Sprint y la explosión de talento joven en la clasificación, donde Kimi Antonelli se quedó con todos los flashes al arrebatarle la pole position a Max Verstappen.




































