Estados Unidos hizo valer la localía, derrotó 2-0 a Bosnia-Herzegovina en San Francisco y se clasificó a los octavos de final del Mundial 2026. El equipo de Mauricio Pochettino jugó más de media hora con diez futbolistas por la expulsión de Folarin Balogun, pero logró sostener la ventaja y liquidó el encuentro sobre el cierre.




































