Simón Bechis tiene 13 años, es un entusiasta hincha de Boca, y como la mayoría de los jóvenes de su generación, admira a Lionel Messi, quien es su ídolo máximo e indiscutido. Pero lo suyo no es el fútbol. Ni siquiera una pelota, porque nunca se le dio por dedicarse al voleibol o el básquetbol, al handball ni al rugby, algunos de los deportes por equipos que por lo general eligen los chicos y las chicas a su edad. Simón tampoco practica tenis, skate o mountain bike, o alguna de las disciplinas del atletismo más difundidas a nivel escolar. Y nunca se le dio por las artes marciales o el boxeo, ni siquiera por la natación, aunque el agua haya sido desde muy chiquito su ámbito natural.

































