En una escena poco habitual para el básquetbol profesional, un aficionado logró eludir los controles de seguridad e irrumpió en el campo de juego durante el primer partido de las Finales de la NBA entre los San Antonio Spurs y los New York Knicks. El objetivo del intruso era tan simple como sorprendente: tomarse una selfie con la gran figura del conjunto texano, Victor Wembanyama.


































