La caída de la actividad económica empezó a mostrar sus peores consecuencias en el empleo industrial: el 24,4% de las empresas industriales redujo su dotación de personal (similar a lo que pasó en abril de 2024), el 19,4% implementaron recortes de empleados (cifra que viene creciendo en los últimos cuatro relevamientos) y 18,9% ajustaron turnos, un eufemismo para decir que suspendieron empleados o redujeron las jornadas laborales.




































