"El acuerdo tiene en lo inmediato más impacto en la política y geopolítica que en lo comercial. Europa necesitaba la foto, mostrarse activo en el contexto de avance de las distintas potencias, con capacidad de acción política y presencia en el mundo. Más allá de que refuerza su patrón productivo, el acuerdo supone para el Mercosur el ingreso de sus productos al mercado europeo, en cuotas y con salvaguardas que podrían aplicarse si se afecta algún sector, mientras que la desgravación arancelaria para el ingreso de productos desde el mercado europeo tiene plazos de entre 10 a 15 años, por ejemplo para los automóviles, por lo que su impacto en el corto plazo no va a ser importante", explica Actis.