En los pasillos del Palacio de Hacienda, el eco de los pasos de Ernesto Talvi suena con una cadencia distinta. El ex canciller uruguayo y doctor por la Universidad de Chicago, recientemente incorporado como pieza clave en la mesa chica de Luis Caputo, ha traído consigo una dosis de "paciencia estratégica" que choca, al menos en los tiempos, con la narrativa de la Casa Rosada.































