Ante la necesidad de revertir una economía estancada y superar la caída en indicadores clave, el Gobierno nacional redobló su apuesta por la inversión privada. El eje de esta estrategia es el llamado "Súper RIGI", una versión potenciada del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones que busca atraer capitales hacia sectores estratégicos mediante una desgravación impositiva agresiva y facilidades operativas.




































