“Las transferencias corrientes alcanzaron los $2.768.983millones (+187,1% interanual)”, lo que una vez más supone una baja a valores reales. “Aquellas correspondientes al sector privado presentaron un crecimiento de +$2.419.887 millones (+206,1% i.a.). Entre ellas se encuentran las inherentes a las prestaciones sociales, que incluyen el mencionado refuerzo de ingresos otorgado a jubilados y pensionados, las prestaciones del PAMI, las asignaciones familiares (donde la Asignación Universal para Protección Social fue incrementada un 100% en enero mediante Decreto 117/2023), los programas de Política Alimentaria (con un incremento en la Tarjeta Alimentar del 119% entre enero y mayo, según la Resolución 3/2023, la Resolución 11/2024, y Resolución 111/2024) y el Plan 1.000 días (incrementándose el valor de la prestación en un 500% mediante Resolución 1.062/2024).