La llegada del frío y el aumento de la actividad escolar evidencian este año un escenario distinto al del 2020. En los inicios de la pandemia, las escuelas no tuvieron alumnos por la suspensión de las clases presenciales y los hospitales recibieron menos pacientes con enfermedades estacionales debido a las restricciones a la circulación; mientras que en esta segunda ola ambos aspectos se revirtieron. El caso paradigmático de esta situación se vive en el sector sudoeste de la ciudad, donde el Hospital de Niños requirió de las instalaciones de la escuela que funciona en la misma manzana para ampliar la capacidad de internación.

































