"Estamos, pues, ante un ensamble que hace honor a nuestras pertenencias sonoras y que, además, es en sí mismo una escuela para quienes van habitando ese espacio".
La orquesta escuela de guitarras presenta "Nuestra canción", un homenaje colectivo al mítico músico argentino. Con arreglos contemporáneos, decenas de guitarras y una propuesta que fue valorada, entre otros, por Juan Falú.

"Estamos, pues, ante un ensamble que hace honor a nuestras pertenencias sonoras y que, además, es en sí mismo una escuela para quienes van habitando ese espacio".
La frase anterior es de Juan Falú, en una definición que describe bien a El Guitarrazo y sirve para comprender cabalmente "Nuestra canción", el cuarto álbum de la Orquesta Escuela de Guitarras, pensado como homenaje a Eduardo Falú.
Lejos del tributo convencional, el disco es una intervención colectiva sobre la obra de uno de los "arquitectos" del folklore argentino.
Con un repertorio que incluye piezas como "Las Golondrinas", "Zamba de la Candelaria" o "La nostalgiosa", muchas de ellas escritas junto a figuras como Jaime Dávalos y Manuel Castilla, el proyecto apuesta por relecturas contemporáneas a partir de arreglos firmados por distintos integrantes del ensamble.
Grabado en septiembre de 2025 en los Estudios ION, "Nuestra canción" articula una trama en la que conviven más de medio centenar de guitarras, organizadas en secciones, con una lógica orquestal poco frecuente en la música popular.
La dirección de Ignacio Eguía y Daniel Schneck ordena ese conjunto, mientras que la participación de invitados como Juan Falú, Cecilia Pahl, Milagros Caliva y Coqui Ortiz amplía las posibilidades expresivas.
La presentación oficial tendrá lugar en mayo cuando la Orquesta Escuela de Guitarras buscará trasladar al vivo esa experiencia colectiva en forma de disco que ya está disponible en plataformas digitales. Sobre este y otros puntos, Eguía dialogó con este medio.
-Este cuarto disco está dedicado a la obra de Eduardo Falú en el año de su centenario. ¿Qué significa para El Guitarrazo volver sobre su repertorio y cómo dialoga hoy su música con nuevas generaciones de guitarristas?
-Volver al repertorio de Eduardo Falú, para un guitarrista, es encontrarse con una obra de enorme valor por su originalidad, profundidad y expresividad.
Es una música que sigue impactando a las nuevas generaciones, generando una fuerte identificación tanto desde lo guitarrístico como desde lo humano, y que mantiene intacto su valor cultural.
-"Nuestra canción" reúne arreglos de distintos integrantes e invitados. ¿Cómo fue el proceso de reinterpretar composiciones emblemáticas como "Las Golondrinas" o "Zamba de la Candelaria" sin perder la esencia de Falú y, al mismo tiempo, proponer una mirada propia desde una orquesta de guitarras?
-Sin duda fue un desafío. Por un lado, porque hubo que trasladar lo que hace una guitarra a una orquesta de guitarras, que se organiza en cuatro voces. Y por otro, porque en algunos temas buscamos darles una impronta más personal, que no necesariamente remita de inmediato a la versión original de Falú.
En otros casos sí tomamos ideas de la guitarra de Eduardo como punto de partida para los arreglos. Además fue un proceso colectivo, en el que participaron distintos arreglistas: Lucas Bragán, Ignacio Romero, Juan Falú y Milagros Caliva.
También creemos que los arreglos en los que participan invitados terminaron de definirse a partir del aporte musical de cada uno de ellos, que fue muy importante para darle forma final a esas versiones.
-El Guitarrazo es también un espacio pedagógico y colectivo. ¿De qué manera esa lógica de "orquesta escuela" influye en el sonido del disco y en la manera de abordar un repertorio tan ligado a la tradición del folklore argentino?
-Es una orquesta escuela, donde conviven músicos que se están formando profesionalmente en distintas instituciones con otros que tienen recorridos más informales.
También hay distintas disponibilidades de tiempo para estudiar y ensayar. Lograr el resultado artístico que alcanzamos implicó mucho trabajo: transmitir herramientas de interpretación, profundizar en el lenguaje de estas músicas y trabajar la fineza de los acompañamientos.
Hicimos ensayos por cuerda, encuentros extra y además contamos con el aporte de los invitados en el proceso de los arreglos.
Todo eso fue construyendo un sonido muy personal de la orquesta, basado en su organización histórica en cuatro grupos: primeras guitarras, segundas guitarras, bases y guitarra bajo.
-El proyecto culmina en la presentación en vivo en el Teatro Empire. ¿Cómo se traslada al escenario la experiencia de un disco grabado con tantos guitarristas e invitados, y qué esperan que el público descubra o redescubra de la obra de Falú en ese concierto?
-Creo que el público se va a encontrar con una de las cosas más lindas que tiene esta agrupación: el impacto sonoro de una orquesta de unas 35 guitarras, que en vivo resulta muy potente y atrapante.
A eso se suma que muchas obras de Eduardo Falú forman parte del repertorio popular y generan una conexión emocional muy fuerte con el público.
Además estarán los invitados que participaron del disco, así que será una noche muy especial donde se podrá ver plasmado todo el trabajo que venimos haciendo. Incluso estamos sumando más obras de Falú para que los invitados puedan participar en más de un momento del concierto.




