En los tiempos en que los géneros eran bien precisos, todo el mundo amaba los musicales. Fred Astaire, Ginger Rogers y Gene Kelly figuraban entre las estrellas más brillantes de Hollywood. Hasta la década del 1960 la cosa se mantuvo más o menos así. Pero en los años que siguieron, a tono con las profundas modificaciones que sufrió el cine norteamericano, los musicales tendieron a extinguirse. Solo lograron ver la luz aquellos centrados ya en tramas más complejas, como “Cabaret” y “All That Jazz”. Desde entonces, con traspiés, los musicales tuvieron una relación de amor-odio con el público. “Los miserables” en 2012 y “La la land”, en 2016, ambas nominadas a varios Oscar, marcaron la sobrevivencia del género. Y en 2019, Tom Hooper decidió trasladar a la pantalla grande “Cats”, la famosísima obra de Andrew Lloyd Webber que estuvo más de dos décadas en cartel en Londres y 18 en Nueva York. Este film, que llegará a los cines argentinos el próximo 9 de enero, sirve de excusa para repasar diez grandes musicales de la historia del cine.



































