Bajo la dirección de los realizadores Eduardo Fisicaro y Silvia Majul, la producción adopta la célebre definición de Atahualpa Yupanqui, quien afirmaba que “Santiago del Estero está lleno de misterio, es una Comarca Embrujada”, para trazar un mapa poético, musical y humano que va mucho más allá del simple registro visual.


































