Ante este panorama, el debate científico se centra en las estrategias de intervención. Si bien la "restauración de ecosistemas" surge a menudo como una solución planteada por organismos internacionales, biólogos locales advierten que recuperar un ambiente destruido es un proceso sumamente costoso, complejo y que raramente devuelve el ecosistema a su estado óptimo original. Por este motivo, la prioridad de los especialistas se enfoca en la conservación estricta de los remanentes naturales que aún quedan en pie, permitiendo que la propia naturaleza avance y se regenere de forma orgánica.