En mayo de 2019, con 93 años, la reina Isabel II se quitó el guante derecho y publicó su primera fotografía en Instagram. Se trató en esa ocasión solamente de un gesto simbólico (la reina ni siquiera había hecho la foto ella misma), pero un año después ha empezado a ser habitual que el dedo índice de la monarca se deslice por la pantalla de un iPad. Todo, para continuar su trabajo como jefa de Estado mientras dura su confinamiento en el castillo de Windsor, la residencia a la que se trasladó la semana pasada desde el palacio de Buckingham debido a la crisis del coronavirus.
































