El recuerdo sigue intacto. Aunque pasaron cinco décadas, Mario Cáffaro todavía puede describir el impacto que provocó ver un avión de Aerolíneas Argentinas detenido en medio de los campos santafesinos. Tenía apenas 15 años cuando el Boeing 737 secuestrado por Montoneros descendió en una zona rural cercana a Angélica, Susana y Colonia Cello, tras el ataque al Regimiento de Infantería de Monte 29 de Formosa.



































