El 19 y el 20 de diciembre de 2001, el físico del CONICET Willy Pregliasco no hizo otra cosa que mirar la televisión. Las imágenes de lo que ocurría a mil quinientos kilómetros de su casa que veía en pantalla, ese coctel de bronca social con manifestaciones espontáneas por las calles de Buenos Aires y actos de represión inexplicables por parte de la Policía, le resultaban difíciles de procesar: “Era un hecho conmovedor que yo veía a lo lejos”, recuerda el científico, cuyo lugar de trabajo es el Centro Atómico de Bariloche. Diez años después, cuando comenzó el juicio por lo sucedido esos días –en los que murieron cinco personas y hubo cientos de heridos-, Pregliasco fue convocado por la Justicia para mirar todo de nuevo, pero esta vez de cerca: por su experiencia en el ámbito de la física forense, el Tribunal Oral Federal N°6 lo convocó para ser el encargado de la reconstrucción gráfica de los hechos.
































