Hace más de una década, dos marcas se unieron para demostrar que su producción arrocera podía ser sostenible. Puerto Las Palmas (PLP) y Patagonia trabajaron junto a Néstor Gromenida, un acuicultor de Formosa, para crear un círculo virtuoso donde la cosecha de arroz alimente positivamente al ecosistema en el que vive el pacú y viceversa.

































