Las instituciones públicas, en este caso universitaria, y sus investigadores lo hicieron de nuevo. Hace algunas semanas una de las noticias más renombradas en la zona litoraleña tuvo que ver con una investigación sobre macrohongos en el islote Curupí, ubicado frente a la costanera de la capital provincial, solo separado de la ciudad por el río Paraná. Su rica diversidad, producto de un trabajo conjunto entre organizaciones ambientalistas e instituciones estatales, permitió la realización del trabajo académico realizado por profesiones y estudiantes de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y trabajadores de la asociación A Ñangarecó Nderejhé, que tiene el comodato del lugar y se encarga de su ecogestión.


































