La abogada argentina Agostina Páez, quien permaneció retenida en Río de Janeiro desde mediados de enero bajo una causa por injuria racial, realizó este miércoles un profundo descargo público tras conocerse que podrá volver al país. En un giro procesal que alivió su situación judicial, la joven reconoció que su reacción fue un "error grave" y aseguró haber atravesado un proceso de aprendizaje sobre la sensibilidad del racismo en Brasil.

































