El gobierno argentino emitió este viernes un comunicado recomendando a sus ciudadanos no viajar a Cuba y que aquellos que son residentes evalúen la situación ante un “deterioro de las condiciones de vida”, según el mensaje oficial.
El aviso de Cancillería es similar al realizado respecto a Venezuela horas antes de la detención de Maduro. Trump ya prepara su terreno.

El gobierno argentino emitió este viernes un comunicado recomendando a sus ciudadanos no viajar a Cuba y que aquellos que son residentes evalúen la situación ante un “deterioro de las condiciones de vida”, según el mensaje oficial.
El texto de Cancillería compartido en horas de la siesta argentina indica que “se recomienda a los ciudadanos argentinos evitar o posponer viajes turísticos a la isla” y “se sugiere a quienes residan actualmente en ese país mantenerse atentos a la evolución de la situación”. “Se registran faltantes de combustible, incluso en zonas turísticas, interrupciones prolongadas del suministro eléctrico, afectaciones en el acceso al agua corriente y escasez de alimentos y medicamentos”, argumenta el mensaje oficial de la diplomacia argentina.
Informes citados por la prensa internacional señalan que con los niveles actuales de consumo Cuba tendría reservas para entre 15 y 20 días; en paralelo se multiplican las filas en estaciones de servicio y el precio de los tanques de combustible llega a rondar los 50 dólares, según reportes.
No resulta una decisión ajena a las posturas de embajadas latinoamericanas en suelo cubano e incluso del ámbito privado dentro de la nación caribeña. En base a publicaciones de la agencia EFE, cerca de una decena de países europeos y latinoamericanos estarían evaluando posibles operaciones de evacuación en sus sedes diplomáticas. A la vez, la multinacional británica Unilever ha evacuado ya a las familias de sus trabajadores extranjeros.
La coyuntura geopolítica en la que se da a conocer esta publicación en la red social X no es casual tampoco y es sería el principal motivamente. El gobierno de Estados Unidos ha intensificado sus operaciones en torno al país caribeño mediante declaraciones más directas de su presidente Donald Trump y la oficialización de una orden ejecutiva especial.
Este mensaje del área liderada por el canciller Pablo Quirno generó mayor revuelo no sólo por la intervención de un país tercero en la discusión, sino también por el recuerdo que el texto al emular el mensaje del viernes previo a la detención de Nicolás Maduro en Venezuela tras la intervención estadounidense.
Este mismo viernes 30 de enero Donald Trump firmó una orden ejecutiva alusiva a Cuba que declara una emergencia nacional, habilita la imposición de aranceles a países que suministren petróleo a la isla y prepara medidas para bloquear envíos.
El texto oficial publicado por la Casa Blanca declara que las políticas del gobierno cubano constituyen "una amenaza inusual y extraordinaria" para la seguridad nacional y habilita a la administración a iniciar un proceso para imponer aranceles a países que, directa o indirectamente, vendan crudo a Cuba. La medida no fijó tasas ni señaló Estados concretos y sólo plantea una evaluación caso por caso coordinada entre los departamentos de Comercio, Estado y Tesoro y otras agencias.
En simultáneo, fuentes diplomáticas y medios indican que Washington evalúa un bloqueo naval total para impedir la llegada de combustible a suelo cubano, una medida que, de aplicarse, sería la primera desde la crisis de los misiles de 1962.
En una reunión en la embajada de Estados Unidos en La Habana, un representante estadounidense señaló a personal diplomático y local que "si todavía no tenés tu maleta lista, tenés que hacerla", y otro advirtió: “No va a entrar nada. No llegará más petróleo”, dijo Mark Hammer, representante de negocios estadounidenses en La Habana. Las frases rememoran las del secretario de Estado, Marco Rubio, quien tras la detención de Maduro manifestó que si fuera un dirigente cubano “estaría preocupado”.
En la región, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó que su gobierno mantendrá envíos de crudo a la isla en la modalidad que considere, y señaló que algunos suministros responden a contratos entre Pemex y La Habana; la nota oficial apuntó también que un embarque reciente sufrió una pausa por "fluctuaciones generales del suministro".




