En un giro político de alto voltaje, Bill y Hillary Clinton accedieron a testificar ante el Congreso de Estados Unidos en el marco de una investigación sobre sus presuntos vínculos con el financista y delincuente sexual Jeffrey Epstein. La citación forma parte de una ofensiva republicana que busca esclarecer conexiones de figuras públicas con la red criminal que rodeaba al magnate.




































