Un cocodrilo de casi cuatro metros mató a una mujer de 35 años que recolectaba almejas en el río Luan Boya, en Indonesia.
Una mujer de 35 años fue atacada por un cocodrilo de casi cuatro metros cuando recolectaba almejas en un río: el operativo sumó a vecinos, policía y ejército, y terminó con la recuperación del cuerpo y un pedido de prevención para evitar nuevos casos.

Un cocodrilo de casi cuatro metros mató a una mujer de 35 años que recolectaba almejas en el río Luan Boya, en Indonesia.
El hecho ocurrió el fin de semana en Simeulue, dentro de la provincia de Aceh. La víctima fue identificada como Jusmitawati, vecina de la aldea Bulu Hadek.
Según relató el jefe policial de Teluk Dalam, Ipda Zainur Fauzi, la mujer había ido al río para buscar almejas, una actividad habitual en la zona por su valor para el sustento familiar.
Jusmitawati llegó al lugar junto a una amiga: mientras una permaneció en la orilla, la otra entró al agua y “en cuestión de segundos” desapareció bajo la superficie, presuntamente sorprendida por el reptil.
Al advertir la desaparición, la acompañante pidió ayuda y alertó al esposo de la víctima. A partir de ese momento se organizó un operativo de búsqueda que involucró a decenas de vecinos, efectivos policiales y miembros del ejército local.
Videos difundidos en redes mostraron a residentes recorriendo la ribera y siguiendo con tensión cada movimiento del agua, mientras intentaban localizar a la mujer.
De acuerdo con testigos del hecho, el cocodrilo emergió en varias ocasiones con el cuerpo atrapado entre sus mandíbulas. Vecinos intentaron hacerlo soltar con palos, cañas de bambú y cuerdas, sin éxito inmediato.
La tensión creció cuando el animal reapareció en otro sector del río y fue seguido desde la orilla. Finalmente, tras maniobras de alto riesgo, los pobladores lograron liberar el cuerpo, pero la mujer ya había muerto; luego, sus restos fueron entregados a la familia para la sepultura, conforme a las tradiciones locales.
Después del rescate, residentes participaron en la extracción del cocodrilo fuera del agua y, en medio de la indignación, lo golpearon hasta que intervinieron las autoridades. La policía coordinó el manejo con la Agencia de Conservación de Recursos Naturales de Aceh (BKSDA) y el jefe del subdistrito, Andrik Dasandra, pidió a los líderes comunitarios advertir sobre los riesgos en ríos y zonas cercanas, mientras se monitorea la presencia del animal para prevenir nuevos ataques.




