Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón firmaron una declaración conjunta para respaldar “esfuerzos apropiados” con el foco puesto ene estabilizar el mercado energéticos en medio del conflicto en Medio Oriente.
Los países mostraron a través de un comunicado conjunto predisposición a colaborar con la custodia de buques ante la intensificación de ataques por parte de Irán que provocan un alza en los precios del petróleo y el gas en el mercado global.

Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón firmaron una declaración conjunta para respaldar “esfuerzos apropiados” con el foco puesto ene estabilizar el mercado energéticos en medio del conflicto en Medio Oriente.
La declaración condena “en los términos más enérgicos” ataques atribuidos a Irán contra buques comerciales desarmados y contra infraestructura civil (incluidas instalaciones de petróleo y gas), y describen un cierre de facto del estrecho de Ormuz.
En el texto, piden a Irán que detenga amenazas, colocación de minas y ataques con drones y misiles, y plantean que la libertad de navegación es un principio del derecho internacional. También reclaman una “moratoria inmediata” sobre ataques a infraestructura civil, en particular energética.
Donald Trump había pedido días atrás a los estados miembros de la OTAN colaboración para la vigilancia del estrecho, que fue cerrado por Irán para la mayoría del tráfico, en respuesta a la campaña bélica de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El trasfondo marca que los precios del petróleo volvieron a subir, impulsados por la intensificación de los ataques de Irán a instalaciones energéticas en Oriente Medio, en respuesta a una ofensiva israelí sobre un campo gasífero relevante para Teherán.
El punto de inflexión fue el ataque iraní contra Ras Laffan (Qatar), un complejo clave para exportación de GNL, y lo enmarcó en una cadena de golpes sobre infraestructura regional (incluyendo Yanbu en Arabia Saudita, refinerías en Kuwait y la instalación gasífera de Habshan en Emiratos).
En ese clima, el Brent llegó a moverse este jueves cerca de 10% y se estabilizó en torno a US$113, mientras el gas europeo subió 25% en un día y acumulaba más de 60% desde el inicio del conflicto, fechado el 28 de febrero.
El comunicado no anuncia un despliegue naval concreto: habla de “contribuir a esfuerzos apropiados” para asegurar el pasaje y “da la bienvenida” a los países que ya están en planificación preparatoria.
En paralelo, respalda la liberación coordinada de reservas estratégicas autorizada por la Agencia Internacional de la Energía y promete otras medidas para estabilizar mercados, incluida coordinación con países productores para aumentar oferta.
En la Unión Europea, sin embargo, también asoma una cautela: días antes, la jefa de la diplomacia del bloque, Kaja Kallas, dijo que los ministros no mostraron “apetito” por ampliar por ahora el mandato de una misión naval de la UE para cubrir el estrecho de Ormuz, aunque sí expresaron deseo de reforzar activos en la operación existente.




