El Ejército israelí anunció este lunes que ha iniciado una nueva oleada de ataques "a gran escala" contra infraestructura del régimen iraní en Teherán, Isfahán y el sur de Irán, en el marco de la guerra lanzada junto a Estados Unidos contra el país.
El ejército israelí intensifica su ofensiva militar en territorio iraní, alcanzando 400 objetivos estratégicos, incluyendo bases de misiles y depósitos de combustible.

El Ejército israelí anunció este lunes que ha iniciado una nueva oleada de ataques "a gran escala" contra infraestructura del régimen iraní en Teherán, Isfahán y el sur de Irán, en el marco de la guerra lanzada junto a Estados Unidos contra el país.
Las Fuerzas Armadas de Israel informaron de estos nuevos ataques, los segundos lanzados por Israel este lunes, en un breve comunicado.
A primera hora de la mañana, anunciaron otra ofensiva horas después de una ronda de ataques en la que el Ejército de Israel aseguró haber bombardeado el cuartel general de la Fuerza Aérea de la Guardia Revolucionaria de Irán, desde el que se operan los misiles balísticos y las flotas de drones.
En ese comunicado, informó de que el domingo su fuerza aérea alcanzó 400 objetivos militares iraníes en el oeste y centro de Irán, incluidos lanzadores de misiles balísticos y plantas de producción de armas.
También atacó por primera vez depósitos de combustible en Teherán y zonas cercanas, lo que provocó al menos cuatro muertes, obligó a racionar la gasolina a 20 litros por persona al día y dejó la capital iraní envuelta en una nube tóxica, mezcla de lluvia y humo.
Por otro lado, el número de muertos a causa de la intensa ofensiva aérea israelí contra el Líbano llega a 394, entre ellos 83 niños, y el de heridos a 1.130, según datos divulgados el domingo por el ministro libanés de Salud Pública, Rakan Nasreddine.
Desde hace una semana, Israel mantiene una campaña aérea contra el sur y el este del Líbano, así como en los suburbios de la capital, que deja ya 112.000 desplazados en albergues oficiales, aunque se estima que la cifra total de personas que han tenido que abandonar sus hogares alcanzaría al menos las 200.000.
Por su parte, el grupo chií libanés Hezbolá continúa lanzando ataques de impacto limitado contra objetivos militares en el norte del Estado hebreo.
El Servicio de Acción Exterior de la Unión Europea (SEAE) ha remarcado que, desde el inicio de la reciente escalada militar entre Israel, Estados Unidos e Irán, numerosas comunidades palestinas en Cisjordania han sufrido asaltos a sus bienes y medios de subsistencia.
Según un comunicado oficial, estos ataques han ocasionado desplazamientos forzados y la pérdida de refugio para muchos habitantes de la región. La noticia principal radica en que Bruselas ha exigido a las autoridades israelíes la adopción de medidas inmediatas y efectivas para frenar la violencia ejercida contra civiles palestinos por parte de colonos en los territorios ocupados.
El SEAE manifestó su profunda preocupación por el incremento de la violencia en Cisjordania, calificando de "inaceptables" los recientes episodios protagonizados por colonos israelíes en territorios ocupados. Bruselas recordó que, desde el 28 de febrero, fecha en la que los ejércitos de Israel y Estados Unidos lanzaron una ofensiva inesperada contra Irán, la zona ha experimentado una escalada de tensiones. Como represalia, Irán ha dirigido ataques contra objetivos israelíes y de Estados Unidos en la región del golfo Pérsico, contexto en el que la violencia en Cisjordania se ha intensificado.
El comunicado difundido por el SEAE, precisó que desde el comienzo de la ofensiva militar han muerto seis palestinos víctimas de ataques perpetrados por colonos extremistas. Entre las muertes registradas figuran dos hermanos en Qaryut, un joven en Yatta y tres personas en Abú Falá. Además de estos incidentes individuales, la Autoridad Palestina ha denunciado más de 50 asaltos en la región desde el inicio del conflicto contra Irán.




