En un operativo realizado este sábado por la mañana, la policía de Nepal detuvo al ex primer ministro KP Sharma Oli y al exministro del Interior, Ramesh Lekhak.
El ex primer ministro KP Sharma Oli y su ministro del Interior fueron arrestados este sábado. Se los vincula con la muerte de 77 jóvenes durante las protestas que derrocaron su mandato en 2025.

En un operativo realizado este sábado por la mañana, la policía de Nepal detuvo al ex primer ministro KP Sharma Oli y al exministro del Interior, Ramesh Lekhak.
Ambos líderes están bajo investigación por su presunta responsabilidad directa en la mortal represión ocurrida en septiembre de 2025 contra jóvenes de la Generación Z.
El portavoz de la policía del Valle de Katmandú, Om Adhikari, confirmó que el proceso judicial seguirá su curso legal de inmediato.
Estos arrestos marcan un hito en la historia política del país, tras un levantamiento social que dejó un saldo oficial de 77 fallecidos y forzó la salida del poder de la anterior administración.
Las detenciones se producen apenas 24 horas después de la asunción del nuevo primer ministro, Balendra Shah.
Con solo 35 años y una carrera previa como rapero y alcalde de la capital, Shah representa el cambio generacional que demandaban las calles.
Su llegada al poder es el resultado de las primeras elecciones celebradas tras la ola de protestas que paralizó al país.
El conflicto original estalló el año pasado por una prohibición temporal de las redes sociales, pero rápidamente se transformó en un estallido social masivo contra la crisis económica. "Esto no es una venganza, es el comienzo de la justicia", declaró el flamante ministro del Interior, Sudan Gurung, quien fue una de las caras visibles de las movilizaciones.
La cronología de los hechos que hoy se investigan describe dos jornadas de caos absoluto en 2025. El primer día de movilizaciones se cobró la vida de 19 jóvenes bajo fuego policial.
La violencia escaló al día siguiente, extendiéndose por todo el territorio nacional y culminando con el incendio de sedes gubernamentales y del propio Parlamento.
Un informe oficial respaldado por el Estado recomendó el procesamiento de Oli, de 74 años, señalando que la fuerza utilizada fue desproporcionada.
Con estas detenciones, Nepal busca cerrar una de sus etapas más oscuras y establecer un precedente sobre la responsabilidad de los funcionarios ante la violación de los derechos humanos.




