El estrecho de Ormuz volvió a quedar en el centro de la crisis entre Estados Unidos e Irán. Este lunes, el Comando Central estadounidense informó que dos destructores con misiles guiados ingresaron al Golfo Pérsico para apoyar una operación destinada a escoltar buques mercantes varados por el bloqueo iraní. Del otro lado, Teherán aseguró que sus fuerzas obligaron a retroceder a una nave norteamericana tras lanzar advertencias y ataques alrededor de los buques.



































