-Lo que ocurre en Gaza ahora mismo es también una amenaza para la Unión Europea. Pero primeramente es una amenaza para los israelíes y palestinos, porque esta más reciente escalada es la continuación del problema que nosotros hemos visto en la región hace décadas. Y para nosotros es muy importante contribuir a la solución, porque ahora vemos las consecuencias negativas en Europa, las diferencias en nuestras sociedades. Y no estoy refiriendo solamente a los ataques antisemitas, sino también a los ataques y las demostraciones de islamofobia, por ejemplo. Eso es muy peligroso para nuestras sociedades. Naturalmente, en segundo nivel está la amenaza de terrorismo. Hoy el conflicto tiene lugar en Gaza, pero existe un riesgo de que se pueda a extender a toda la región. Y eso es una cosa que debemos prevenir, que debemos parar, porque si hay una confrontación más grande en la región con todos los actores no estatales, nadie sabe qué sería el resultado de esto. Nosotros somos muy muy estrictos en nuestras posiciones en cuanto a ese conflicto. Y hablamos con todos los actores en la región, con todos los actores que tienen una influencia en el conflicto, para explicarles los riesgos, las amenazas y para ofrecer nuestras ideas de cómo parar ese conflicto y cómo empezar el proceso político, porque lo que pasa en Gaza puede ser solucionado solamente con un proceso político.