El 2 de agosto de 2022, la legisladora estadounidense Nancy Pelosi, titular de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, arribó a Taiwán en visita oficial, generando cierta incomodidad y alarma, tanto en la población local como en los distintos actores de la geopolítica internacional . Semanas más tarde, el 16 de agosto, el escritor, ex diplomático y respetado analista político venezolano Alfredo Toro Hardy escribió un artículo en relación a las posibilidades de que la actual “guerra fría” (1), que mantiene en permanente estado de alerta a China y Estados Unidos –las dos grandes superpotencias del planeta- se transforme en una verdadera “guerra caliente”.




































