El tablero geopolítico en el Sudeste Asiático volvió a sacudirse con la reciente visita oficial del presidente de China, Xi Jinping, a Corea del Norte. El encuentro con el líder norcoreano Kim Jong-un quebró un vacío de siete años sin visitas bilaterales de esta jerarquía —la última había sido en 2019— y encendió las alarmas de las principales cancillerías de Occidente.







































