Amazon Web Services (AWS) identificó el origen de la falla que provocó una caída global de múltiples sitios y servicios, según el reporte compilado por medios internacionales. El problema se produjo en el sistema de nombres de dominio (DNS), la capa que traduce nombres web en direcciones IP, y dejó inaccesibles aplicaciones que dependen de la infraestructura en la nube de Amazon.





































