Las cosas del amor son las que se juegan en compromisos, responsabilidades, la deuda que se puede asumir con otro, etc. ¿Qué es el amor sin estas "cosas"? Un servicio como cualquier otro; en el que se busca pagar lo menos posible y obtener lo mejor.
Para las mujeres, junto con su mayor liberación, el capitalismo implica una mayor vulnerabilidad.

Las cosas del amor son las que se juegan en compromisos, responsabilidades, la deuda que se puede asumir con otro, etc. ¿Qué es el amor sin estas "cosas"? Un servicio como cualquier otro; en el que se busca pagar lo menos posible y obtener lo mejor.
En la sociedad actual, los roles simbólicos de las relaciones amorosas se flexibilizaron; nos consumimos unos a otros; esperamos que el otro se ajuste al placer, pero lejos de las "cosas del amor".
Nos escribe Marisa (48 años, Córdoba): "Conocí hace dos años a través de una aplicación a una persona que vive a más de 50 km. Desde antes de conocerlo presencialmente sentía que ya me gustaba. Tiene humor, es lúdico –cosas no fáciles de encontrar ya en mis casi cincuenta y sus casi 54–, y a pesar de que quizás precipitadamente le planteé lo que me sucedía, interpreté de su respuesta que él no buscaba una relación o pareja y menos a la distancia; en otro momento me dijo que lo nuestro no era amor sino erotismo, allí me pidió dejásemos de contactarnos por un tiempo, lo cual respeté, pero después a los tres meses él volvió a establecer contacto. Nos acompañamos virtualmente, es lo que siento, pero no sé si es lo que quiero. La cuestión es que hasta el día de la fecha tuvimos encuentros dispersos en los que –por sus cuestiones económicas y laborales– yo decidí ir a donde él vive (para mí no es un problema la distancia, si es que hay amor). Cada encuentro la he pasado bien, pero me siento entrampada en un vínculo en el que parece que amo algo que nunca va a suceder. No sé de qué modo salir, pienso en borrador palabras para decir y cada día me desdigo porque quizás no me banco la pérdida."
Querida Marisa, muy preciso y sincero tu relato, que incluye diferentes componentes a tener en cuenta. Sin embargo, lo primero que quiero decir es que nadie se banca la pérdida. Si la pérdida fuera "bancable", no sería tal. Digo esto porque, en este punto, me doy cuenta de que querés resolver esta situación por el lado de la resignación, pero esto no va a hacer otra cosa que hacerte sentir más frustrada.
¿Cuál es la situación en que estás "entrampada"? Me importa que te refieras a tu estado en términos de "salir". ¿Tendría que decirte que si la pasás bien te quedes tranquila y aprendas a disfrutar? Creo que no me necesitás para algo así, porque sabés que sufrís por inconformismo; en todo caso, lo que te voy a decir en segundo lugar es que no tenés que considerarte caprichosa por querer algo más; aunque sí es necesario poder pensar de dónde viene ese "querer", porque seguro tiene una causa que la excede.
Estoy seguro de que esta causa se relaciona con la pérdida que no se puede bancar, aunque ahora preguntaría: esa pérdida, ¿es perderlo a él? No lo creo, porque él ya está perdido de antemano. Después de todo, me decís que el tipo siempre fue muy claro respecto de que con él mucho no se podía contar. Esto es lo que se resume en la frase "No es amor, es erotismo", fórmula que expone que Eros no lleva siempre a una relación de pareja; también existe la amistad erótica, la compañía, etc. En este punto es que se vuelve tan importante entender, como dije antes, por qué querés "más".
Sin embargo, antes de avanzar con esta pregunta, es preciso dar algunas razones de contexto. Se trata de personas de 50 años, entre quienes también hay una diferencia de tipo económico. No pienso en ingresos, sino en que Marisa nos cuenta que ella no tiene problema en "invertir" para encontrarse y aquí sí pienso en qué ocurre cuando un tipo no "pone". Todas nuestras disquisiciones sobre las masculinidades no hegemónicas son muy recientes y no invalidan este hecho básico: el amor se paga. Es más, diría que si un varón no paga, no se enamora. Voy a explicar brevemente esto.
Una frase de Jacques Lacan que me gusta mucho dice: "El capitalismo deja de lado las cosas del amor". Me interesa que Lacan diga "las cosas del amor", no el amor. ¿Qué es esto? Las cosas del amor son las que se juegan en compromisos, responsabilidades, la deuda que se puede asumir con otro, etc. ¿Qué es el amor sin estas "cosas"? Un servicio como cualquier otro; en el que se busca pagar lo menos posible y obtener lo mejor. Aquí hay algo que es importante subrayar: en el capitalismo no pagamos por un objeto, ni por el valor agregado que tiene ese producto (resultado de la fuerza de trabajo); sino que –y esto es claro cuando se trata de servicios– se paga por algo que no se quiere hacer. Por ejemplo, quien no quiere limpiar su casa paga para que lo haga otro.
En el capitalismo, el pago es negativo: se paga por lo que no; se paga para olvidarse de un tema o sacárselo de encima. ¿Qué son el compromiso, la responsabilidad, la deuda, etc., sino formas de pago en el amor? Hay una canción de Babasónicos que se llama "Los burócratas del amor", que lo plantea muy bien, cuando pregunta: "¿Cuánto vale un rato más a tu lado?" y, luego, dice "Uno de los dos tiene que hacer de ama de casa". ¿A dónde voy con todo esto? A lo siguiente: en la sociedad actual, los roles simbólicos de las relaciones amorosas se flexibilizaron; nos consumimos unos a otros; esperamos que el otro se ajuste al placer, pero lejos de las "cosas del amor".
El punto es que, para las mujeres, junto con su mayor liberación, el capitalismo implica una mayor vulnerabilidad. De acuerdo con la canción, diría: las mujeres dejaron de ser las amas de casa, las que trabajaban de manera no reconocida, para pasar a una explotación mayor. Ahora tienen que pagar por lo que no quieren. Otra frase de Lacan es la que define el amor como "dar lo que no se tiene, a alguien que no lo es". La mujer del siglo XXI, le da lo que tiene a alguien que no lo quiere. Si bien en estos años reformulamos el amor de las maneras más diversas, creo que son solo algunas las que lograron salir de la matriz de la pareja para pensar el amor, a pesar de lo que puedan decir de manera consciente.
Creo que esto se reconoce en lo que nos planteás, Marisa, cuando contás que "desde antes de conocerlo presencialmente ya sentía que me gustaba". En esta simple afirmación puede verse cuánto una mujer es capaz de depositar en una expectativa amorosa, cuán fuerte puede ser el anhelo de correspondencia; dicho de otro modo, ahí se reconoce el exceso del que hablábamos al principio, ese "más" que se traduce luego en lo que una mujer puede hacer por amor. Yo no te voy a decir que no hagas algo que se te impone; no pretendo modificar tu modo de amar, sí te quiero decir que tu temor a la pérdida no depende del tipo con que te encontraste, sino que es un temor a perderte vos misma como deseante, como si sin una historia de amor la vida no tuviese sentido.
No te voy a decir que dejes de ver a este tipo, esa decisión solo te toca a vos; pero sí quisiera decirte que estás forzando una relación, quizá con la expectativa de que el otro active y, por cierto, en el amor nadie puede mover al otro. El amor es movimiento interno, nadie puede cambiar a nadie y nadie es la causa de que el otro haga algo distinto. Conocer los límites del otro es importante, tanto como los propios.
Para comunicarse con el autor: lutereau.unr@hotmail.com




