Es difícil precisar los nombres del jurado del concurso de literatura del Bar Ourense en el año 2025. Después del vermut, las memorias de los parroquianos siempre son de poco fiar. Sí, se puede afirmar, que para integrarlo no hubo requisitos académicos y que alcanzó con banalidades como vivir en la calle Cervantes, llamarse Alfonsina o no haberse olvidado los lentes ese viernes a la noche.


































