"Variaciones sobre alturas, mares y descensos", de Galia Ospina Villalba, articula una topografía del alma a través de imágenes ligadas al agua, el cielo y los abismos. Dividido en secciones que dialogan sutilmente, el poemario despliega un recorrido existencial, sostenido por una voz que atraviesa momentos de éxtasis, contemplación y desasosiego. En una conversación reciente, la autora definió su obra como una metáfora de su vida, donde confluyen "los instantes de éxtasis, los momentos de contemplación y unión con la naturaleza y las noches oscuras del alma, que a veces ven una ráfaga de luz". Ese tránsito entre claridad y sombra encuentra su forma en versos de ritmo contenido, con repeticiones intencionadas y un lenguaje cargado de símbolos naturales que operan como estaciones emocionales.


































