Un día de estos podrán salir del pueblo los primos míos. Un pueblo chico donde todo era mas barato y el almacén fiaba hasta fin de mes. Cobraba lo justo, era el único. Le bajaban los cajones de gaseosa sin boleta y los pagaba un poco menos y los vendía asi, a un poco menos. El problema era con la señal de televisión y la internet, pero en ése pueblo no hacía tanta falta. La vida mas despacio y en pocos canales si, total, todos dicen lo mismo. Están los que insultan, porque les pagaron para eso y los que elogian, porque están pagos para decir que todo es lindo. No pueden salir del pueblo mis primos porque el camino se cortó. Cortaron un terraplén para que escurra el agua, especie de dique de una urbanización, lo hicieron sin permiso, desvía las aguas, se corrieron para la ruta, el pavimento era de segunda, estaba flojo y se rompió. El agua escurre tranquila pero la ruta no sirve. Hay que dar la vuelta por la ciudad allá, a 45 kilómetros. Un lío, verdaderamente. Los pibes no van a la escuela. Alguien finalmente reflexionará: la organización vence al tiempo. A veces.