El 3 de febrero de 1852 tuvo lugar la batalla de Caseros en la que una coalición internacional comandada por Justo José de Urquiza venció al ejército bonaerense conducido por Juan Manuel de Rosas. El encuentro era el mayor hecho de armas registrado hasta entonces, con 50.000 hombres involucrados, y su resultado favoreció a Urquiza. Tras renunciar, Rosas se alojó en la casa del encargado de negocios de Inglaterra y, al día siguiente, se embarcó con su hija en una fragata británica. Lo acompañaba el gobernador de Santa Fe, Pascual Echagüe.





































