La obra "Antología Oral (poesía 1983-2018)", del poeta, performer y escultor argentino Carlos Estévez, condensa más de tres décadas de una poética forjada en la intersección entre cuerpo, voz y escritura. Desde sus primeros trabajos, "Desespinado a poesía" (1983) y "Oral (1985)", Estévez concibió el poema como partitura vocal, como coreografía para la boca. La página se transforma en territorio de indicios: signos gráficos que indican pausas, intensidades, modulaciones. Más que decir algo, su poesía busca decir desde otro lugar: desde lo fónico, lo respirado, lo visceral. No hay verso lírico ni relato: hay sílabas lanzadas al aire, secuencias sonoras que desafían el sentido habitual del lenguaje. Cada poema se configura como un todo escénico, un espacio donde la voz y el cuerpo interactúan para dar vida a un acontecimiento performático integral.





































