El llamado índice de abuelidad tiene el máximo respaldo científico, y el agradecimiento de los argentinos y de muchos otros en el mundo. Ahora, quien lo supo descubrir recibe un premio merecido, un reconocimiento de alto valor. Este índice implica las técnicas y los procedimientos de laboratorio, genéticos, que establecen el nexo de parentesco indiscutible entre una persona y sus abuelos, aún en ausencia de los padres. Permite afirmar que, cuando se localiza un adulto que pudo haber sido robado de bebé durante la dictadura militar, éste no es hijo de quienes dicen ser sus padres sino nieto de quienes dicen ser sus abuelos. Y esto certifica, con valor legal y científico, que en su momento fue robado. Gracias a este índice se han podido identificar los verdaderos padres de muchos bebés desaparecidos. También se utilizan estas técnicas genéticas para identificar cadáveres o restos humanos en otros casos de violencia por dictadura militar, y además por narcodelincuencia, terrorismo, accidente de aviación, conflicto bélico, catástrofe natural.